En esta región surgieron los primeros edificios de culto cristiano. El Cristianismo, de hecho, halló terreno fértil en Umbría y siguió siendo a lo largo de los siglos un punto de referencia para las poblaciones locales.
La predicación de San Benito de Nursia (480 d.C.-547 d.C.) dio lugar a asentamientos monásticos benedictinos en toda la región.
En el siglo XIII Asís se convirtió en el centro de la predicación de San Francisco (1181-1226). La vitalidad religiosa halló expresión en la Basílica de San Francisco, auténtica recopilación antológica de la pintura umbro-senesa del ‘200 y ‘300. Así se difundió el franciscanismo y surgieron otros conventos y monasterios.
Lugares de peregrinación de notable relevancia se desarrollaron en cada parte de la región: en Cascia, con la Basílica y el Monasterio de Santa Rita, en Terni con la Basílica y el Santuario de San Valentín y en otras localidades, donde aún hoy como antaño se puede acceder para una visita o para una estancia dedicada al culto y a la espiritualidad. He aquí una lista no exhaustiva:


